Un jardín africano en la Grande Place de BruselasAfrican garden in the Grande Place in Brussels

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#Bruselas, 15 ago (EFE).- #África es por primera vez la inspiración del tapiz floral que cada dos años cubre la Grande Place de Bruselas, una ciudad que gracias a esta tradición se libra durante al menos cinco días del viejo prejuicio de capital gris.

Casi un millón de begonias de todas las tonalidades componen un tapiz de 77 por 24 metros que en esta ocasión reproduce dibujos geométricos de las distintas etnias del #Congo, #Nigeria, #Etiopía, #Camerún y #Botsuana.

Brussels, Aug 15 (EFE). – Africa’s first floral tapestry inspired every two years covering the Grande Place in Brussels, a city that because of this tradition is being fought for at least five days of the old gray capital bias .

Nearly one million begonias of all hues make a tapestry of 77 by 24 meters on this occasion geometric play of all ethnic groups of the Congo, Nigeria, Ethiopia, Cameroon and Botswana.

Y es que para cubrir 1.800 metros cuadrados de adoquines a los pies del Ayuntamiento de Bruselas hacen falta muchas begonias.

Los visitantes pueden observar a pie de plaza y en primer plano la gran alfombra de flores o bien pagar 5 euros para verla en toda su grandeza desde el balcón del Ayuntamiento, también decorado para la ocasión.

Desde este martes por la mañana más de cien voluntarios han participado en la minuciosa y coordinada colocación de las begonias, un trabajo de precisión que dura ocho horas, ante la atenta mirada de los vecinos y turistas.

El resultado lo podrán admirar los que visiten Bruselas hasta el próximo domingo 19 de agosto, cuando coincidiendo con su quinto día de vida las flores, todas de origen belga, comiencen a marchitarse.

Por primera vez se ha dado prioridad a la frescura de la materia prima frente a la longevidad del evento y la alfombra estará “desplegada” sólo cuatro días, en lugar de las dos semanas de anteriores ocasiones.

La primera vez que el corazón de la ciudad albergó un tapiz floral fue en 1971, aunque no se estableció como acontecimiento bienal hasta 1984.
El primero en diseñar la alfombra fue el arquitecto paisajista Etienne Stautemas, que con Bruselas finalizó su proyecto tras decorar las plazas más importantes de Flandes.

El artista flamenco, que estudió Horticultura en la Universidad de Gante, llevaba experimentado con la creación de tapices florales desde hacía dos décadas.
Tras realizar docenas de “pequeñas” alfombras de unos pocos metros cuadrados, llegó a la conclusión de que los grandes tapices urbanos podían ser un excelente vehículo de promoción no de su capital, como se tiende a pensar hoy, sino de sus flores preferidas: las begonias.

Para Stautemas no había flor con tantas posibilidades técnicas, estéticas e incluso económicas (se cultivan en Bélgica).

“Hoy por hoy es el evento cultural de Bruselas que despierta mayor interés mediático internacional”, explica a la prensa el consejero de Cultura de la ciudad, Philippe Close, tras atender los ruegos y preguntas de periodistas llegados de Rusia o Japón, entre otros.
“La postal con la imagen del tapiz de flores es la más popular entre los turistas a lo largo de todo el año, incluso más que la imagen del Manneken Pis”, añade Close.

África no solo entrará por la vista y el olfato a través de la fragancia de flores frescas, sino también por el oído.
Dos grupos de sonidos africanos, Tuur Florizoone y Mixtuur, ayudarán a trasladar al espectador a lugares tan lejanos como Botsuana, Camerún, Nigeria o el Congo, con el que Bélgica mantiene una histórica relación.
Más rápida que la colocación de las flores será su recogida.

“El domingo todas estas flores volarán. Lo he visto en otras ocasiones. La gente espera al final para llevarse alguna planta a casa”, explica María, una madrileña que trabaja en Bruselas desde hace siete años.

Habrá que esperar otros dos años para que la Grande Place vuelva a estar cubierta de flores y el lugar más emblemático de la capital tendrá hasta entonces que conformarse con los pétalos de rosa que se lanza a las parejas novios, miles, que cada año se casan en el Ayuntamiento de la capital.

Por Lara Malvesí

La Prensa Latina

And that is to cover 1,800 square meters of paving stones at the foot of the City of Brussels take many begonias.

Visitors can observe a square foot and in the foreground the vast carpet of flowers or pay 5 euros to see it in all its grandeur from the balcony of City Hall, decorated for the occasion.

From this Tuesday morning over a hundred volunteers have participated in the careful and coordinated placement of begonias, precision work that lasts eight hours, under the watchful eyes of neighbors and tourists.

The result is that visitors can admire the Brussels until Sunday 19 August, when coinciding with its fifth day of life the flowers, all of Belgian origin, begin to wilt.

For the first time has given priority to the freshness of raw material over the longevity of the event and the carpet will be “deployed” only four days instead of two weeks previously.

The first time the heart of the city hosted a floral tapestry was in 1971, although it was established as a biennial event until 1984.
The first to design the carpet was the landscape architect Etienne Stautemas, who finished his project after Brussels decorate the squares of Flanders.

The Flemish artist, who studied horticulture at the University of Ghent, had experimented with the creation of floral tapestry for two decades.
After making dozens of “little” carpets of a few square meters, concluded that large urban tapestries could be an excellent promotional vehicle rather than its capital, as we tend to think today, but their favorite flowers: the begonias.

To Stautemas no flower-faceted technical, aesthetic and even economic (grown in Belgium).

“Today is the cultural event in Brussels aroused international media interest,” he told reporters Minister of Culture of the city, Philippe Close, after attending the prayers and questions of journalists from Russia and Japan, among others.
“The postcard with the image of a carpet of flowers is the most popular with tourists throughout the year, even more than the image of the Manneken Pis,” says Close.

Africa does not only enter by sight and smell through the scent of fresh flowers, but also by ear.
Two groups of African sounds, Tuur Mixtuur Florizoone and help to move the viewer to places as far away as Botswana, Cameroon, Nigeria and Congo, with which Belgium has a historical relationship.
Faster than the placement of the flowers will collection.

“On Sunday all these flowers fly. I’ve seen before. People expect the end to take home a plant, “says Maria, a Madrid working in Brussels for seven years.

We will have to wait another two years for the Grande Place is again covered with flowers and the most emblematic of the capital will have until then to settle for the rose petals to wedding couples launches, thousands, each year marry at City Hall in the capital.

By Lara Malvesí

La Prensa Latina

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